Maltrato animal: alertan sobre prácticas inescrupulosas
Desde el ejemplo de amor a los animales hacia el peor de los maltratos. El hallazgo de una perra a la que le arrancaron la piel encendió la alarma: riñas, apuestas y rituales sectarios tienen como atracción el ultraje y sacrificio de animales. Todo lo que hay que saber para denunciarlo. Esta nota contiene imágenes fuertes.
En las redes sociales tuvo gran difusión la imagen de John Unger, un hombre que baña a su perro de 19 años en las cálidas aguas de Lake Superior, donde su compañero de vida se relaja ante la avanzada artritis. Esa experiencia está en el extremo opuesto de lo que sucedió en Berisso, donde apareció una perra de poco menos de un año a la que le arrancaron la piel.
Luz se recupera luego de perder gran parte de su piel
En el centro de estas dos escenas, están ellos, los animales; objeto de amor y de maltrato a la vez. Luz, como fue bautizada la perra encontrada en Berisso, tiene un gran corte desde el tórax hasta el lomo. Para su recuperación, se está implementando un tratamiento con antibióticos y suero. Pero la pregunta es inevitable: ¿Qué le hicieron a ese animal para arrancarle la piel?
Lamentablemente, “todo es posible” en el marco del maltrato animal, “pero me da la impresión de que fue un accidente y se cuereó por arrancamiento”, comentó a este medio Daniel Sarategui, médico veterinario de La Plata, quien aseguró haber recibido animales en condiciones similares a las de Luz. Aunque por lo general, lo animales víctimas del maltrato “no llegan a la veterinaria, porque quien los castigan con esa crueldad no los acercan a la consulta”.
El lamentable resultado del maltrato
Para Eve, una mujer que durante años estuvo integrando la Asociación Protectora de Animales, podría tratarse del procedimiento de algún grupo sectario, y calificó a la situación de Luz como “espantosa, no común porque excede los límites del maltrato”. Crueldad sin límite
Sin embargo, no es la primera vez que un animal aparece en tan grave situación. Tiempo atrás, y en las últimas tumbas del cementerio de La Plata, durante varios sábados consecutivos, solían encontrarse cadáveres quemados de animales negros, –sobre todo perros y gatos- que estaban recubiertos por velas de colores. Según se deduce, eran utilizados para practicar rituales por grupos Umbandas, de acuerdo a lo comentado por un cuidador de la necrópolis local.
Crueldad sin límites
Las riñas son otra práctica que afecta la integridad de los animales. Aunque muchos crean que es un divertimento en extinción, aún tienen lugar entre ciertos grupos de hombres. Generalmente se practican entre gallos, o perros. Los Pitbull son la raza más recurrente a la hora de estos altercados, y todavía hay quienes recuerdan el cruel estado en el que el Instituto Biológico halló un Pitbull: “Estaba destrozado, y conservaba la capucha que les colocan para la pelea”, precisó Eve.
Las riñas se practican con un fin comercial, porque se realizan apuestas; pero también se organizan por el extraño placer que sienten muchos al ver cómo un animal destroza a otro. “Se juntan diez tipos para ver como un Dogo mata a un perro de la calle; o cómo un puma enjaulado se come a un perro”, aseguró el médico veterinario Sarategui, asociando esa práctica a la perversión, al disfrute de la desgracia ajena.
Prender fuego a los animales. Otra práctica inescrupulosa.
Otro de los espacios que ponen en riesgo la integridad de los animales son los zoológicos y los circos. Siempre objeto de polémica y cuestionamiento, sobre todo por quienes luchan contra el maltrato; se han conocido casos de hostigamiento y medicalización para mantener calmos a los animales; además de desarraigo del hábitat natural al que se ven expuestos.
“Al zoológico no voy más. Tomé conciencia de lo que les estaba mostrando a mis hijos: animales cautivos, fuera de su entorno”, comentó Eve a INFOnews; dando cuenta de la repulsión que le generan esos espacios. ¿Cómo proceder ante casos de maltrato?
“Sabemos que si un ser humano agrede a otro debe ser castigado penalmente, en cambio, en el caso de los animales no humanos, parece haber una excepción”, aseguran desde la organización Igualdad entre Animales.
El resultado de riñas entre animales
Pero para dejar de hacer excepciones ante actos de crueldad cometidos por hombres hacia animales, es necesario saber que hay una norma (La ley Nacional 14346) de Protección de Animales, donde se establece que esas prácticas son un delito penado por el Código Penal, que puede ser denunciado por cualquier persona.
En este sentido, desde la organización El campito, recomiendan que en casos de maltrato, se haga la denuncia correspondiente, con la condición necesaria de contar con dos testigos. “La comisaría tiene la obligación de tomarte la denuncia. Sino lo hacen, mandanos un mail con los datos de la comisaría que no quiso atender ni tomar la denuncia, y el nombre del oficial que se negó a hacerlo. Nosotros, nos comunicaremos y los pondremos al tanto de su obligación, ya que es un delito penal, que debe ser castigado”, precisan en su página web.
De acuerdo a la ley nacional, son considerados actos de crueldad, toda práctica de vivisección con fines que no sean científicamente demostrables y en lugares o por personas que no estén debidamente autorizadas para llevarlas adelante. La mutilación de cualquier parte del cuerpo de un animal, salvo que el acto tenga fines de mejoramiento, marcación o higiene, también es considerada acto de crueldad. Y lo mismo sucede con las intervenciones quirúrgicas en animales sin anestesia y sin poseer el título de médico o veterinario.